26.6.10

Vuelo panorámico al Qomolangma

Según la leyenda tibetana, la región del Himalaya era en el pasado un océano rodeado de bosques, que sufrió el ataque de un dragón de cinco cabezas  y amenazó con inundar toda la vegetación y las criaturas existentes en el territorio.
Cinco diosas descendieron del cielo para ayudar a los hombres y derrotaron al dragón, despues de derrotarle decidieron permanecer en la región del Himalaya en forma de montañas, de las cuales la mas alta es Qomolangma, "la Madre del Universo" en tibetano y es considerada sagrada al igual que todas las altas cumbres.

A la Montaña Qomolangma, en Nepal se le llama Sagamartha (Frente del Cielo, en nepalí) y en occidente la conocemos usualmente como Everest.

El nombre británico utilizado en occidente tiene su origen en 1865 cuando el topógrafo británico Wauhg recibió el encargo de buscarle un nombre  y como el primer hombre en determinar su altura fue George Everest, lo bautizo con su apellido.

En el año 2002 China solicitó que se respete el nombre Qomolangma y se deje de usar el de Everest, ya que existen documentos que prueban que el nombre tibetano se utiliza desde hace más de 280 años.

Independientemente de su nombre es un lugar mítico, meta de alpinistas y escaladores, es un sitio que siempre quise conocer y del que tuve una primera visión durante un vuelo panorámico por los Himalayas el pasado mes de enero.

Desde Kathmandú salen diariamente vuelos charters panorámicos que sobrevuelan los Himalayas, con el Qomolangma como destino "estrella".  Son vuelos de una duración de una hora aproximadamente donde es posible apreciar desde el aire y muy cerca la cadena de montañas más imponentes de Asia.

Se trata de pequeños aviones, donde a cada asiento le corresponde una ventana, lo que hace posible ver los Himalayas en todo su explendor, se divisan perfectamente, incluso el campo base para la ascención por la cara sur desde Nepal.

Ese vuelo es una de las actividades más interesantes que pueden hacerse desde Kathmandú para un primer contacto con los Himalayas, que resultan impresionantes, a pesar de que los habia visto del lado norte (chino)  y cuando volé desde Varanasi a Kathmandú.
Pero los vuelos regulares no lo hacen tan cerca de la cadena de montañas por lo que volar en un panorámico en un pequeño avión es muy recomendable para apreciarlos de cerca y ver al Qomolangma a corta distancia.

El mejor momento para realizar el vuelo es el amanecer, hay que madrugar muchísimo pero merece la pena, la nieve de las montañas se tieñe de dorado y el espectáculo es bellísimo.

El vuelo se puede contratar directamente con las compañias en el aeropuerto de Kathmandú o en las múltiples agencias de la zona de Thamel, un consejo hay que regatear duro, logré que me bajen un 30% y adicionalmente conseguí que me recogieran en el hotel para llevarme al aeropuerto por la madrugada sin pagar ningún extra adicional.
Os aconsejo preguntar en varias agencias, la compañia más famosa es Buddha Air, pero hay otras que también lo hacen, con la misma duración y el mismo recorrido.

Espero volver para realizar el tramo Lhasa - Kathmandú por tierra pasando por el campamento base. Si verlo desde el avión ha sido una experiencia alucinante, un trek por la zona debe ser una experiencia casi "mística",  ya os contaré.

Aquí os dejo una foto que le hice desde la cabina del piloto, el pasado 6 de enero.







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