Lo de pillar una excursión para ir a las cataratas roza el delito, porque montárselo por libre no tiene ciencia ninguna. Si no quieres tirar el dinero en intermediarios y exprimir de verdad el norte argentino, esta es tu guía definitiva de qué hacer en Puerto Iguazú.
Hay mucho para hacer en la zona de Iguazú, sobre todo actividades de Turismo Activo, hoy os contare sobre Que hacer en Puerto Iguazú , Argentina considerando solo las actividades para hacer del lado Argentino en torno a Puerto Iguazú mas adelante ya os contare que hacer del lado Brasilero (Foz do Iguazú)
Parque Nacional Cataratas de Iguazú
¿Cómo llegar a las Cataratas de Iguazú del lado argentino desde Puerto Iguazú?
Pillas el autobús de la empresa Río Uruguay desde Puerto Iguazú —ya sea saliendo desde la propia terminal o en cualquiera de sus paradas por la zona de hoteles— y bajas directamente en la puerta del Parque Nacional. Para esto NO necesitas un transporte privado ni un transfer a precio de oro: simplemente es subir al autobús, que es baratísimo y tiene muchísima frecuencia.
Entradas para el Parque Nacional las Cataratas de Iguazú
Podéis comprar la entrada de 1 día, que se queda corta, o la entrada de 2 días. Con esta última es con la que realmente podréis disfrutar con calma de los circuitos de pasarelas, el senderismo y alguna que otra aventura náutica sin ir con el agua al cuello.
Qué ver y hacer en Parque Nacional Cataratas de Iguazú
Circuito inferiorPartiendo del mirador del parque, unas escaleras llevan hasta el Río Iguazú y, por un sendero en medio del bosque, se llega a la parte inferior de las cascadas. En una vista panorámica impresionante, se puede ver la Garganta del Diablo y, un poco más adelante, la isla y el salto de San Martín.
Circuito superiorPartiendo del mismo mirador, se puede recorrer la parte superior de las cascadas. Desde el nivel más alto, el visitante verá las aguas del Río Iguazú lanzándose sin piedad en la turbulencia de los saltos, con un sonido casi ensordecedor.
Garganta del DiabloPara llegar a la Garganta del Diablo hay que hacerlo en el tren ecológico (eléctrico) y después caminar por pasarelas metálicas que serpentean por encima de islas e islotes. Este es el mismo trayecto que se hace por la noche en las visitas nocturnas para ver las cataratas a la luz de la luna o, si hay suerte, con el mágico arco iris nocturno sobre el abismo.
Sendero MacucoUn paseo imprescindible en Iguazú para todos los que nos gusta patear de verdad. Es un sendero de trekking fácil de poco más de 3,5 kilómetros que recorre un área de selva totalmente autóctona. Está muy bien señalizado y, si vas con los ojos bien abiertos, podrás ver coatíes, monos y aves como los coloridos tucanes.
Iguazú ForestEs una de las actividades complementarias que pueden contratarse en el Parque Nacional Iguazú. Básicamente consiste en experiencias de aventura en plena selva y en el Río Paraná, incluyendo visitas a una reserva indígena guaraní para entender la realidad de la zona más allá de las pasarelas turísticas.
Isla de San MartínOtra de las joyas del lado argentino es cruzar hasta la Isla de San Martín en un bote que sale desde el propio circuito inferior. Desde allí las vistas del Salto San Martín y la Garganta del Diablo, dejan sin palabras. Además, la isla es una de las paradas clave de la famosa Aventura Náutica.
Aventura Náutica o Bautismo de las CataratasEs una actividad indispensable que se contrata dentro del parque. Se trata de una navegación por el río que lleva directo a la base de los saltos... ¡con el plus de que te meten debajo de la caída y empapan de arriba a abajo! Por algo lo llaman el bautismo de las cataratas. ¡Una pasada total!
¿Qué ver y hacer en Puerto Iguazú?
Más allá de las pasarelas del parque, los ríos Paraná e Iguazú guardan unos cuantos planes que exigen salir del centro y pisar barro. Aquí es donde la cosa se pone interesante:
Hito de las Tres FronterasEs el punto exacto donde se abrazan los ríos Iguazú y Paraná, regalando las vistas de Argentina, Brasil y Paraguay, cada uno con su mojón pintado con los colores patrios. Es un sitio relajado para pasear, tomar algo al atardecer y, lo mejor de todo, de rapidísimo acceso desde el centro de Puerto Iguazú en un simple autobús.
Tirolina (*)Si te gusta la adrenalina, en plena selva misionera exterior hay circuitos de tirolina entre los árboles que levantan a unos 25 metros de altura con cables de casi 800 metros de longitud. Se suele combinar con caminatas por la zona.
Trekking en la Selva Misionera (*)Un paseo de baja dificultad, de apenas un kilómetro, pero adentrándote en una selva bastante más virgen. Aviso a navegantes: pántanos, humedad y la obligación de ir con calzado cerrado, pantalón largo y mangas si no quieres salir con los brazos tatuados a arañazos por la vegetación. ¿Lo bueno? Ves más fauna y flora que en el famoso sendero Macuco del parque. ¿Lo malo? Obligan a ir en grupito guiado y, por norma general, la jugada termina en el circuito de tirolina que te acabo de contar.
Rafting y rápel en la cascada (*)Para los que sufren de hiperactividad viajera. El rápel se hace en una cascada modesta de unos 15 o 20 metros; es divertido y con monitor, así que solo necesitas algo de forma física y cero vértigo. El rafting es el clásico descenso de rápidos de nivel medio, puro chute de adrenalina sin mayores riesgos si haces caso a los guías.
Visita a comunidades guaraníes (*)Sin filtros: hace veinte años te habría mandado de cabeza. Hoy en día, entre la energía solar y encuentras a los chavales con el móvil en la mano mandando audios de WhatsApp, el "romanticismo antropológico" se ha ido al demonio. Ya valorarás tú si te compensa pagar por ver esto o prefieres saltártelo. Yo, a día de hoy: rotundamente NO.
(*) Nota importante: Estas actividades NO se pueden hacer por libre (ya me gustaría). Toca pasar por el aro de la agencia sí o sí. Eso sí, no cometas la giliplez de reservarlas online con meses de antelación: bájate a la calle principal de Puerto Iguazú, recorre las agencias locales, compara precios cara a cara y contrata allí mismo ahorrándote una pasta en intermediarios virtuales.
Las excursiones desde Puerto Iguazú: ¿por libre o pasando por caja?
No todas las excursiones son iguales. Mientras unas las montas con un billete de autobús en el bolsillo y cero dependencia, otras en plena selva misionera exigen pasar por agencia sí o sí. Vamos a dividirlas para que no te timen:
1. Las que puedes hacer por libre (sin pagar a intermediarios)
- Ciudad del Este (Paraguay): Coges un autobús internacional cruzando la frontera desde Puerto Iguazú y te plantas directo en el meollo. Para qué vas a pagar un tour si es cruzar un puente y esquivar mareas humanas de tiendas de electrónica.
- Parque Nacional Iguazú (Lado Brasileño): Otro clásico que las agencias te quieren vender carísimo. Te subes a un bus de línea en la terminal, cruzas la aduana y bajas en la misma puerta del parque para disfrutar de la panorámica frontal. ¡Cero misterio!
2. Las que SÍ exigen agencia (porque ir por libre sin coche es una odisea)
- Minas de Wanda: Un yacimiento a cielo abierto para ver vetas de piedras semipreciosas incrustadas en roca volcánica. Curioso, pero sin coche propio toca tirar de agencia local.
- Ruinas Jesuíticas de San Ignacio: Historia viva de las reducciones devoradas por la selva. Un pedazo de patrimonio brutal que requiere transporte contratado para no perder medio día en conexiones impossibles.
- Combo Itaipú + Parque Brasileño: Una paliza de excursión maratoniana por agencia que une la gigantesca Represa de Itaipú con la visita exprés al lado brasileño.
(*) Nota para las excursiones: Estas actividades NO se pueden hacer por libre fácilmente. Si te decantas por ellas, no cometas la giliplez de reservarlas online con meses de antelación: bájate a la calle principal de Puerto Iguazú, recorre las agencias locales, compara precios cara a cara y contrata allí mismo ahorrándote una buena pasta.
Más tiempo: todo lo que necesitas para exprimir Iguazú
Si te has quedado con ganas de más (o si quieres afinar el viaje al milímetro antes de poner un pie en la selva), echa un vistazo a estos otros artículos que tengo preparados en el blog con toda la intrahistoria, consejos prácticos y verdades incómodas:
- Qué hacer en Iguazú (Lado Brasil): Si el lado argentino es para patearlo y mojarse hasta las cejas, el lado brasileño es el mirador definitivo. Te cuento cómo exprimirlo al máximo.
- El arco iris nocturno en las Cataratas: Una de las experiencias más alucinantes y místicas de la zona. Te explico cuándo se hace y si realmente merece la pena pagar la paliza nocturna.
- Clima en Iguazú, ¿qué hacer si llueve?: No te dejes amedrentar por los chaparrones tropicales de la selva misionera. Aquí tienes el plan B para cuando el cielo decide abrirse por completo.
- ¿Dónde dormir en Iguazú? ¿Argentina o Brasil?: El eterno dilema del viajero. ¿Me quedo en el bullicio y la buena carne de Puerto Iguazú o cruzo al lado brasileño? Analizamos pros, contras y bolsillos.
En resumen: Puerto Iguazú no es una parada exprés, es un viaje de una semana
Puedes ir un fin de semana a Puerto Iguazu y hacerte las tipicas fotos de postal de las cataratas, es valido.
Olvídate de las prisas. Para exprimir la zona de verdad, esta es la distribución perfecta para una semana entera de expedición:
- Días 1 y 2: Dos jornadas completas para patear a fondo el Parque Nacional Argentino, recorrer las pasarelas sin agobios y terminar empapado hasta las cejas.
- Día 3: Cruce de frontera para visitar el Parque Nacional Brasileño y su panorámica brutal, combinándolo con el vecino Parque das Aves.
- Día 4: Jornada de aventura para soltar adrenalina con las cabalgatas y el trekking profundo en plena selva misionera.
- Día 5: Incursión en la locura caótica de Ciudad del Este (Paraguay) para hacer compras, esquivar mareas humanas y presumir de haber pisado suelo paraguayo.
- Día 6: Excursión combinada a las Minas de Wanda y las imponentes Ruinas Jesuíticas de San Ignacio, el único motivo de peso por el que de verdad merece la pena pasar por el aro de la agencia local.
- Día 7: Día de baja intensidad para recorrer Puerto Iguazú a tu ritmo, visitar el Hito de las Tres Fronteras, dar una vuelta por la zona y celebrarlo como Dios manda con una buena parrillada argentina y un par de cervezas frías. (O si te fascina la Ingenieria ve a la Represa de Itaipú).
Siete días de pura selva, fronteras y contrastes, dejan la retina llena de imágenes alucinantes.
Que conste en acta: aquí los que me conocen saben que jamás recomiendo nada exprés, y menos todavía cuando hablamos de una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo. Pretender despacharla en un rato es un sacrilegio. Puerto Iguazú y su entorno son un destino fascinante, profundo y salvaje que exige tiempo, respeto y ganas de perderse sin mirar el reloj.










