Murales que alientan a la Canarinha en el mundial 2014

Sigo con el tema del Mundial. São Paulo y algunas zonas de Río de Janeiro están "decoradas" con muchos grafitis y murales espectaculares por sus dimensiones.



Los grafitis dejan textos muy directos ("Brasil 5 - Camerún 0", sin comentarios) y hay murales que alientan a la Canarinha (así llaman cariñosamente a la selección de Brasil por su camiseta amarilla). ¡Algunos de estos murales son verdaderas obras del mejor arte urbano que he visto!

Ahora que ya ha comenzado el Mundial hay más ánimo y más aliento hacia la selección, pero persiste el trasfondo de las protestas: básicamente, la queja de que el evento es un gasto innecesario para un país con otras prioridades. No obstante, en las calles se empezó a hablar mucho más de fútbol, de rivales y también de viejos fantasmas de color celeste.

Entre el respeto a Europa y el terror a Argentina

A los brasileños les preocupan las selecciones europeas —con Alemania llevándose el primer lugar en la quiniela de favoritos—, pero sobre todo no quieren ni ver a Messi ni que Argentina sea campeona en Brasil, algo que consideran una auténtica pesadilla para su orgullo futbolero.

Y lo que resulta más curioso es que, después de 64 años, sigue muy presente el fantasma de Maracaná. Aquí ese fantasma opera como un factor de motivación adicional y de respeto máximo hacia el vecino del sur, Uruguay.

Hablando del Maracanazo, hay un mural muy divertido sobre el fantasma celeste que retrata perfectamente el sentir de los brasileños: aunque se lo toman a broma y descartan que pueda repetirse la historia, el tema está ahí latente. Después de que Uruguay se estrellara contra Costa Rica, se relajaron un poco, pero si les preguntas qué equipo americano preferirían que ganara el torneo, la mayoría dice que a Uruguay... quizás por conservar un solo fantasma en lugar de dos.

Pronósticos a tope y la doble cara de un país único

Por las calles también se ven grafitis de texto puro con pronósticos para los partidos de Brasil: predicciones alucinantes hechas con seguridad, confianza y a tope. Aún no he visto un solo pronóstico donde Brasil meta menos de 5 goles; por algo son los únicos pentacampeones. Son únicos por donde se los mire, ¡entrañables!

Es curioso ver las dos caras: las protestas por un lado y los murales que alientan a la Canarinha por otro. Esto refleja la gran polarización que vivía Brasil aquellos días, pero también muestra el alma de su gente, que ama el fútbol como si fuera una religión.