¿Cuál es el mejor souvenir de Uruguay? Una Amatista

Si vais a viajar a Uruguay y queréis llevaros un buen souvenir y recuerdo para toda la vida, mi recomendación definitiva es que os compréis una piedra semipreciosa: una Amatista o un Ágata.

No suelo gastar dinero en tonterías cuando recorro el mundo. Por ejemplo, en Egipto compré papiros auténticos y joyas de oro y plata; en Asia invertí en pinturas al óleo de Buda y la famosa cara del templo de Bayon; en Turquía adquirí alfombras tradicionales y textiles de seda. En Uruguay, siguiendo mi regla de oro, me compré una Amatista en bruto de calidad Premium (aquí abajo tenéis la foto).


El gran mito viajero: ¿El mejor souvenir de Uruguay es un mate?

Como no me gusta acumular objetos inservibles que solo sirven para cargar peso innecesario en la maleta (e incluso hacerme pagar sobrepeso en el aeropuerto), hoy me he quedado de piedra cuando una amiga que está planeando un viaje por Chile, Argentina y Uruguay me soltó convencida: "El mejor souvenir de Uruguay es un MATE, ¿verdad?".¡No y mil veces no!

Vamos a ser realistas: ¿Qué vais a hacer con una calabaza de mate, un vaso de acero inoxidable o un bonito mate imperial si en vuestro día a día no bebéis mate? Absolutamente nada. Terminará en el trastero, sin utilizar, acumulando polvo en algún cajón olvidado o en un gabinete del trastero. Viajar hasta el Cono Sur para volver con un mate de adorno... vale, hacedlo si queréis, ¡pero yo desde luego no lo haría!

El verdadero tesoro geológico del Uruguay

Uruguay se destaca en el mundo entero por la calidad insuperable de sus piedras semipreciosas, especialmente las Ágatas y las Amatistas. 

La región norteña del país, específicamente el Distrito Gemológico Los Catalanes en el departamento de Artigas, cuenta con yacimientos de basalto tan singulares que la IUGS-UNESCO los declaró oficialmente como uno de los 100 sitios del Patrimonio Geológico Mundial. Las geodas que se extraen aquí albergan cristales con una pureza y un color púrpura tan intenso que son codiciados por museos y coleccionistas de todos los continentes

Si queréis un recuerdo guapísimo para adornar vuestro salón, que os ayude a concentraros en vuestro rincón de trabajo o que sirva para meditar, lo ideal es comprar una amatista. Además, según afirman las corrientes místicas y holísticas, es una piedra energética capaz de transmutar la energía negativa en positiva.

Guía de precios: ¿Cuánto cuesta una Amatista uruguaya?

Estas gemas naturales no son baratas, pero tampoco prohibitivas. Las hay de todos los tamaños, tipos y niveles de calidad, por lo que el precio final dependerá enteramente de estas características:

  • Joyas de diseño: Podéis encontrar un pequeño dije de plata por unos 10 o 15 euros en tiendas locales especializadas 
  • Piezas de alta gama: Los anillos de diseño fino o los aretes engarzados en metales preciosos pueden rondar precios estándar de mercado, escalando según el kilate de la gema.
  • Geodas de colección: Podéis adquirir desde una drusa pequeña para el escritorio hasta una impresionante geoda de 20 kilos que puede costar miles de euros.

A nivel técnico, tenéis que recordar un detalle vital sobre todo si vais a adquirir geodas: cuanto más intenso y oscuro sea el violeta, mayor contenido de hierro posee la piedra. Según los expertos gemólogos, este tono saturado (conocido internacionalmente como Deep Purple) es el indicador máximo de su excelente calidad.

Opciones hay todas las que os imaginéis y de muy buena manufactura: pulseras, collares, pendientes o anillos tallados. Aunque, en mi opinión, nada supera a una Amatista en bruto como la mía (una combinación de cuarzo y amatista con todas las tonalidades naturales, pasando desde el blanco puro del cuarzo hasta el lavanda y el violeta más profundo), o una majestuosa geoda que decore con elegancia vuestro salón, dormitorio o sala de meditación.

Dónde comprar una Amatista o un Ágata en Montevideo

El principal consejo de seguridad que os voy a dar para vuestra estancia en la capital uruguaya es este: no compréis piedras en la calle ni a los artesanos ambulantes; comprad siempre en una joyería establecida.  Las joyerías formales no os van a timar. En la calle se aprovechan del turista descuidado y os pueden dar gato por liebre vendiéndoos vidrios tintados o resinas sintéticas, algo que no os recomiendo para nada.

Para ir a lo seguro, podéis caminar por la peatonal de la calle Sarandí, en plena Ciudad Vieja de Montevideo, en estos locales tradicionales podéis comprar desde un lazo de plata con una amatista engarzada para lucir como collar, hasta geodas en bruto de 50 gramos, 1 kilo o incluso piezas descomunales de 200 kilos (aunque para llevaros esta última os dejaréis unos cuantos miles de euros)

Un consejo legal imprescindible: ¡Conservad la factura!

Si volvéis a España con una joya pequeña o un fragmento menor de amatista metido en la maleta, no tendréis absolutamente ningún inconveniente en las aduanas aeroportuarias. 

Sin embargo, si os decidís a comprar una geoda grande y pesada, es obligatorio que guardéis la factura de compra de la joyería.

Si os toca la mala suerte de que en el control de equipajes pasen la maleta por los rayos X y el Guardia Civil de turno esté con ganas de amargaros el día, lo mejor es presentar la factura de inmediato. Pensad que el agente verá en la pantalla una piedra colosal llena de cristales púrpuras y su mente asociará eso con un valor de 50.000 euros, cuando en realidad, al comprarla directamente en su país de origen, os costó 500 euros. La factura os ahorrará papeleos y dolores de cabeza

¿Cómo transportar una piedra en bruto o geoda pesada en el avión?

Otro factor logístico fundamental que debéis prever son los estrictos cargos de las aerolíneas por exceso de equipaje (como los límites que impone Iberia).

El truco del equipaje de mano: Como una piedra pesada es extremadamente densa, ocupa un volumen relativamente pequeño dentro del equipaje. Si las dimensiones del bolso de mano lo permiten, lo ideal es llevarla con vosotros en la cabina del avión para evitar que la pesen en el mostrador de facturación general.

Protección si va a la bodega: Si por peso o tamaño no os queda más remedio que facturarla en la bodega del avión, tened un cuidado obsesivo al empacarla. Hay que envolverla muy bien, cubriéndola con capas y capas de papel de burbujas, cartón grueso y camisas o camisetas de algodón para amortiguar cualquier golpe brusco durante el trayecto hacia España.

Espero que después de leer todo este rollo no se os ocurra caer en el tópico de comprar un mate que terminará arrumbado en un armario. Si apostáis por una Amatista o un Ágata auténtica, os aseguro que os llevaréis con vosotros un pedazo real, eterno y mágico del Uruguay.

Y si os parece poco un Amatista también podéis llevaros algunos Alfajores!