Quién soy: Mi pasión por viajar y descubrir el mundo

Mi pasión por viajar y descubrir la farmacia ancestral

Soy Ana Laura, una farmacéutica apasionada con los viajes. Mi gran pasión es conocer y disfrutar de otras culturas y aprender con ellas. Disfruto "soñando e imaginando" mis viajes (aunque nunca cumpla un itinerario previsto), los vivo intensamente y muchos de ellos forman parte de los mejores momentos que he vivido.  

"Viajar no es tan sólo moverse en el espacio
Es acomodar el espíritu, predisponer el alma y aprender de nuevo"
Ortega y Gasset 

Más de 30 años recorriendo los caminos del mundo

Hace más de 30 años que tengo esta pasión por viajar. Cuando comencé a recorrer el mundo en los 90, no existían algunas de las facilidades que hoy tenemos para planificar viajes; aún recuerdo llevar guías de viaje y mapas de papel. 
Hoy en día es difícil imaginar planificar y "soñar despierta" con un destino sin utilizar la tecnología, pero aquellos primeros viajes, desconociendo exactamente a dónde iba y moviéndonos con mapas y referencias de otros viajeros, son los que han quedado grabados como las grandes experiencias: entre ellos el Cono Sur Americano en autostop y miles de kilómetros por Europa en tren.
Como parte de esta larga trayectoria compartiendo mapas y rutas, también puedes ver mis aportes en mi perfil oficial de Google Maps como Local Guide, donde llevo más de 15 años ayudando a otros viajeros a descubrir rincones del planeta.

El descubrimiento de la Farmacia Ancestral

Mientras viajaba de mochilera me gradué de Farmacéutica. Cuando realicé mis primeros dos viajes en solitario a México y Perú, aluciné con la farmacia ancestral y comencé a profundizar en este tema de la etnofarmacia y la medicina tradicional.
Viajar sola me permite disfrutar de lo que realmente me interesa, sin centrarme en lugares "hipotéticamente imprescindibles"... no es para cualquier compañero de viaje sentarse horas a conversar con farmacéuticos de otros países, chamanes o expertos en botánica.

Esta pasión por viajar se desenfrenó desde que pisé Asia: me cautivó Camboya, me sedujo China (y su milenaria medicina tradicional y herboristería) y me enamoró Nepal. 
Sueño despierta con volver, porque siento que en Asia hay mucho que aprender y mucho que vivir; cuanto más viajo a Asia, más siento que no sé nada de ella y tengo que regresar una y otra vez. Me mueven los destinos con gran carga arqueológica e histórica, las grandes civilizaciones antiguas desaparecidas. Me apasiona perderme en una ciudad Maya o amanecer mirando las siluetas de templos antiguos en algún lugar de Asia.

Creencias, fe y las culturas del mundo

Si bien soy agnóstica tengo curiosidad en cómo viven las distintas culturas su fe y la relación con sus dioses, y a esto dedico buena parte del tiempo de mis viajes.
He participado en ritos afroamericanos en Brasil, oraciones en mezquitas de Turquía, misas en Europa, ceremonias hinduistas en India y Bali, rituales chamánicos en México, ceremonias a la Pachamama en Perú y ruedas de oración en Tailandia y Nepal. 
Mi intención es acceder a cualquier ceremonia que me permita conocer la relación de las culturas con sus dioses. A lo largo de los años, he concluido que, en esencia, todos creemos en el mismo Dios; son los dogmas religiosos los que generan fanatismos y guerras.

Un mundo sin fronteras ni desigualdades

No comulgo con el sistema actual, al que considero injusto y desigual. Mis ideales se inclinan cada vez más hacia la anarquía, ya que, ya sea en democracias o en regímenes comunistas, siempre he presenciado desigualdad y la explotación humana. 
Sueño con un mundo en paz, sin ambiciones desmedidas, sin explotación y, sobre todo, un mundo sin fronteras, compuesto por lugares en lugar de naciones.

Como dijo José Martí, "Contemplar la magia de la naturaleza, es sembrar en el alma lo esencial de la vida". Coincido plenamente, ya que nada humano iguala la belleza de un amanecer o atardecer y en la naturaleza esta el mayor laboratorio del mundo. 

Lugares como los imponentes Alpes o Himalayaslas Rías Gallegas, las playas del Caribe o Tailandia, las dunas de Cabo Polonio y la Selva Amazónica son sitios a los que siempre anhelo volver.

En mis viajes intento equilibrar la historia, la arqueología, la cultura y la naturaleza. 
Aunque no siempre lo logro, siempre regreso con nuevas experiencias, pues considero que los caminos del mundo son la verdadera universidad de la vida.

PD: Si bien en este blog encuentras muchos consejos para viajar y apuntes de farmacia ancestral,  encontrarás otros posts que nacen desde el "alma" y en los que de alguna forma expreso mis sentimientos, estos post podéis encontrarlos aquí: Notas del Autor.

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